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 (versión libre del cuento de Charles Dickens “canción de navidad”)

ESCENA 1:

En la pared de una enorme mansión se leían unas grandes letras en oro que decían: ALOIS STRUPID.

Strupid era un viejo rico pero muy tacaño que vivía en Tenerife desde hacía unos años.

Alois tenía 4 coches de lujo y 22 motos también carísimas. Le gustaba chulearse de tener mucho dinero. Un porche, un ferrari, un mercedes, un bmw, etc…

Era muy vanidoso. Tenía la cara llena de inyecciones de Botox por eso parecía 77 aunque tenía 76.

Cuando sonreía le brillaba su diente de oro y atado a su pantalón llevaba una cadena de oro de la que colgaba un pesado reloj también de oro.

Cada mañana Strupid salía de su villa en su  descapotable  y su  visera roja, encima de su tupe, para dar una vuelta por la isla.

-VOY A DAR UNA VUELTA POR LA ISLA

(er fährt herum)

-soy el más rico , el más guapo y el más listo- pensaba Strupid

ESCENA 2:

Aquella mañana antes de la Nochebuena Strupid salió con su ferrari testarossa rosa y casí atropelló a Hildegarda

-Eh, quita tus estúpidos perros de mi camino

 Estúpida Vecina

Hildegarda, su vecina  era una mujer mayor muy pobre pero muy buena tenia 2 perros,  Trampy y Torpedo.  Como era muy amable, no le contestó y siguió su camino.

ESCENA 3:

Cuando llegó la noche Alois volvióa su casa y se tumbó en el sofá de su lujoso salón para ver en su televisión la carrera de motos.

Pero cuando quiso encender la enorme pantalla vio que no funcionaba:

-qué pasa!!! No funciona. Seguro que la idiota limpiadora la ha roto.

De repente Strupid sintió frío. Y delante de sus ojos apareció un fantasma.

(Pausa)

Era el fantasma de su antiguo mayordomo, Ruimancio, que había muerto exactamente el año pasado, en la noche de Nochebuena.

¿Quién eres?- ¿Qué haces aquí? ¿qué quieres de mi?

Soy tu ex mayordomo Ruimancio: Strupid!! he venido para avisarte que esta noche te visitarán dos espiritus.  Tu tiempo en la tierra se acaba pronto, es hora de cambiar Alois, Strupid!!!.

Y el fantasma despareció

Alois Strupid se dijo a si mismo:- Bah tonterías, ha sido un sueño, los fantasmas no existen-  me voy a la cama.

Se quitó su tupé, los dientes falsos los puso en un vaso  y puso su pijama y su gorro de seda.

ESCENA 4:

Pero cuando empezó a dormirse aparecieron los  2 primeros espíritus.

Era dos figuras no muy altas, con los ojos muy brillantes y las orejas puntiagudas.

Somos dos duendes mágicos queremos enseñarte el presente,  Alois, levántate y ven con nosotros.

Ambos salieron de la casa y el duende lo llevó a ver los alrededores de donde vivía Strupid.

Ves, mira, aquí es la casa deHildegarda. Hildegarda estaba en su pequeño salón con sus 3 perros:  Trampi. Rocky y Torpedo estaban jugando con la pelota. Parecían felices aunque eran muy pobres.

Después el duende lo llevó unos kilómetros más abajo donde había un refugio para animales abandonados. Alois vio cientos de perros en jaulas estrechas, ladrando y aullando. Sintió frio.

Finalmente el duende le enseñó en una bola de cristal un montón de gente y niños que eran pobres y no tenían nada para comer.

Ahora me tengo que ir- dijo el duende.

-No no no te vayas, le grito Strupid tengo miedo.

Pero el duende desapareció.

Alois Strupid se quedo solo en medio de la calle, todo estaba oscuro y no entendía nada.

ESCENA 5:

De repente una mano fría le tocó el hombro vio un esqueleto vestido con una túnica negra que le señaló con su mano  en una dirección.

Primero fueron a la ciudad y escucharon a muchas personas hablar de la muerte de alguien muy rico pero que nadie quería.  

-¿Qué pasa?  ¿quién ha muerto? El esqueleto no dice  nada.

Después Strupid vio en un rastro que estaban vendiendo sus mueble y su ropa.

-Eh estos son mis zapatos de Chanel de 1000 euros, mi reloj rolex y mi IPad 3 Apple ultima generación… Son mios!!!!!!!-

pero nadie le escuchó.

Finalmente el esqueleto le llevó al cementerio y la mano le señalo una tumba. En la tumba estaba escrito: ALOIS STRUPID- Y NADA MAS

Yo muerto,???¡No,espíritu! ¡No, no, no!»

 no quiero morirrrrrrrrrrrrrr.

Los ojos del esqueleto le miraron vacios y de repente el esqueleto desapareció.

ESCENA FINAL:  

Strupid estaba otra vez en su cama con sus sabanas de seda, el tupe en la mesa de noche y los dientes en el  vaso de agua. Su pantalla de televisión en frente de la cama.

¿qué pasa ahora? Estoy en mi habitación!! Mi tupe, mis dientes, mi tele, ……

Oh el esqueleto …..

 Dios mio, voy a morir, tengo que cambiar, tengo mucho miedo

Strupid se levantó y salió a la calle corriendo. Fue a casa de Hildegarda gritando:

Hildegarda, perdóname, voy a ser bueno a partir de ahora. Ven conmigo y vamos al refugio, voy a donar todo mi dinero para los perros abandonados. Además  voy a vender todos mis coches, motos y joyas con el dinero ayudaremos a los pobres.

Y para ti, Hildegarda,  te regalo mi pantalla  enorme de televisión para ver los documentales de animales con Trampi, Rocky y Torpedo.

 Y querida Hildegorda, quiero preguntarte una cosa muy importante: ¿quieres casarte conmigo? Por favorrrrrrrrrrrrrrr

Oh, Strupid, Alois Strupid, tu y yo casarnos?????

Bueno , vale!!- dijo Hildegarda

  • Muchas gracias, mi amor, tu eres mi amorrrrrrrrr!!!!!

Hildegarda no podía creer lo que estaba escuchando, Alois Strupid, estaba arrepentido de lo estupido que había sido ya hora sería su marido.

Era un milagro de Navidad, un milagro

   FIN